CONOCE A TU ENEMIGO MEJOR QUE A TI MISMO ANTES DE IR A LA BATALLA



Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro, si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla.

Antiguamente, los guerreros expertos se hacían a sí mismos invencibles en primer lugar, y después aguardaban para descubrir la vulnerabilidad de sus adversarios.

Hacerte invencible significa conocerte a ti mismo; aguardar para descubrir la vulnerabilidad del adversario significa conocer a los demás.


La defensa es para tiempos de escasez, el ataque para tiempos de abundancia.